CAMBIEMOS NO APOYARÁ LAS LEYES DE EMERGENCIA DE KICILLOF

Aunque tensa, la transición viene marchando dentro de carriles normales. Los emisarios de Axel Kicillof están recibiendo informes de la administración de María Eugenia Vidal con los que van robusteciendo, con números oficiales, el diagnóstico que están elaborando sobre la herencia -muy compleja, afirman- que recibirá el nuevo gobierno del Frente de Todos.

Sin embargo, no todo parece rodeado de cordialidad. De hecho, algunos chispazos comienzan a surcar el horizonte. Anticipando una postura férrea en su estreno como oposición, Juntos por el Cambio está dejando trascender que no está dispuesto a otorgar un cheque en blanco al futuro mandatario.

La mira está puesta en los primeros pasos que dará Kicillof en materia legislativa una vez que se siente en el sillón de Dardo Rocha. La lupa se posó en una serie de iniciativas que tendría en elaboración el equipo del gobernador electo. Se trata de cuatro normas, cuatro declaraciones de emergencias que abarcarían a buena parte de la administración: infraestructura, alimentaria, escolar y seguridad.

Se trata de herramientas que otorgan amplios poderes para reasignar partidas que, vale aclarar, no son una invención del equipo de Kicillof: la actual administración y las anteriores echaron mano a ese recurso para poder contar con más margen de maniobra.

La cuestión que parece estar en juego es la del cambio de roles y la puja que arrancará a partir del 10 de diciembre. En el actual oficialismo que a partir de esa fecha será oposición, creen que Kicillof no asumirá una posición ni blanda ni indiferente frente a la gestión que se está yendo. “Está claro que vamos a ser oposición porque la gente nos puso en ese rol, pero también porque el Frente de Todos nos va a elegir para confrontar”, dicen.

RESISTENCIA

La idea, en principio, de no abrirle el paso a las emergencias es una posibilidad cierta en función de que si bien Kicillof podría empujar su votación en Diputados, difícilmente salgan en el Senado donde legisladores del PRO, la UCR y la Coalición Cívica reúnen mayoría holgada.

La cuestión tiene otra arista: para el vidalismo, aceptar la declaración de emergencias en casi todas las áreas sensibles de la administración provincial, sería el reconocimiento de una suerte de fracaso de su propia gestión. “Dejamos una Provincia ordenada, mucho mejor que la que nos dejaron. No existen razones para declarar emergencias”, sostienen en el actual oficialismo.

Cerca de Kicillof prefieren no adelantarse a los tiempos. Incluso relativizan que el gobernador electo vaya a impulsar una serie de emergencias, una alternativa que han dejado deslizar algunos de sus colaboradores. “Lo que se diga hoy es una posición más ideológica”, sostienen, pero se muestran confiados en las negociaciones que inevitablemente deberán encarar con la propia Vidal o sus delegados para votar el Presupuesto 2020 y el resto de las leyes que sumen al paquete de normas que de arranque querrá tener en sus manos el nuevo gobernador.

Por las dudas, ya habría señales que llegaron a la Legislatura. Como ocurriera en el primer año de la gestión de Vidal, Kicillof pretendería tener funcionando el Parlamento durante enero.

Los proyectos de declaración de emergencias serán parte de una negociación más amplia. Juntos por el Cambio está amagando con resistir esa parte del paquete que se estaría diseñando.

• FUENTE: El DÍA.

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