DE CARA A LA TRANSICIÓN, KICILLOF SE REUNIÓ CON VIDAL

“Cordial”. Así definió Axel Kicillof el encuentro que mantuvo ayer con María Eugenia Vidal en el inicio de la transición en la Provincia. Pero la definición del gobernador electo no está exenta de preocupaciones: según trascendió, en las dos horas de reunión no sólo planteó su rechazo al aumento de la tarifa eléctrica que regirá desde el 1° de enero, sino también sus inquietudes por los inminentes vencimientos de deuda, la caja que le quedará para afrontar la última parte del año y la situación del Banco Provincia.

Kicillof ingresó a la Gobernación acompañado de un grupo de colaboradores. Como prolongación de su festejo por el triunfo, fue recibido por varios empleados de la casa que se arremolinaron para pedirle fotos y abrazarlo. En medio del griterío lo esperaba el secretario general de la Gobernación, Fabián Perechodnik, que tras estrecharle la mano lo condujo hacia el despacho donde lo esperaba Vidal y que a partir del 10 de diciembre será suyo.

El encuentro fue más prolongado de lo previsto. Kicillof se retiró por el acceso de calle 6 y allí desgranó una serie de declaraciones. El mandatario electo apuntó básicamente al aumento de la luz del 25 por ciento promedio que dispuso Vidal y que regirá desde enero. Dijo que le pidió a Vidal que “retrotraiga el último aumento de tarifas”.

“La gobernadora me dijo que estaba previsto desde agosto. Le pedí que tenga en cuenta el aumento que va a venir de naftas, la suba de las prepagas y cómo está la gente”, expuso. Kicillof analizó que no le parece correcta la suba “teniendo en cuenta todo lo que ya ganaron las empresas”. El ex ministro de Economía manifestó que en las tarifas “ya son difíciles de pagar” y señaló que “con lo que plantea, son impagables”.

“Queríamos conocer el estado de situación de las diferentes áreas porque necesitamos conocer cómo está la infraestructura escolar, la deuda, la situación social, económica y laboral, para hacer diagnóstico bien preciso con información del propio gobierno”, apuntó.

Por otro lado, consultado sobre el envío del proyecto de presupuesto 2020 a la Legislatura, Kicillof contestó que “la gobernadora se mostró predispuesta a lo que sea necesario para plantear la llegada del próximo gobierno lo mejor posible”. Se estima que será la próxima administración la que se encargue del diseño porque, entre otros aspectos, tendrá que definir dos cuestiones centrales: cuál será el volumen del endeudamiento que se pedirá y si habrá aumento de impuestos.

Rechazó luego la posibilidad de reabrir paritarias y amplió que ello “tiene que ver con la gestión que viene”, cuando en lo que se está trabajando ahora es en que “no se tomen decisiones este mes que afecten o comprometan a la gestión siguiente”. De esta forma, parece desvanecerse la posibilidad de que se reabra la discusión con los gremios estatales que vienen pidiendo una actualización salarial.

A Kicillof le preocupa el nivel de recursos con que contará para hacer frente al pago de sueldos y aguinaldo. Y la situación del Banco Provincia. Ya se habla, por caso, de la suspensión de los descuentos que aplica la entidad dos miércoles por mes para compras en supermercados.

Por otra parte, en enero existe un vencimiento de deuda de 570 millones de dólares. Ese es otro de los temas que claves para la transición.

FUENTE: El día.

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