Dura crítica de Carla Bruno al Gobierno de Alberto Fernández a través de un comunicado

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Ante las ciertas políticas que ha aplicado el Gobierno de Alberto Fernández, y las polémicas generadas a partir de ellas, la dirigente Carla Bruno hizo un descargo y criticó duramente al mandatario nacional. 

Lo hizo a través de un comunicado en el que se refirió al precio de la carne y la promesa de Fernández de que los ciudadanos tendrían la “heladera llena”, a los impuestos en la exportación de soja, y sobre el “agotamiento” de los productores con el mandatario nacional.

Resulta en una paradoja, o quizás una licencia de tiempo limitado que el campo le está dando a Alberto, pues por mucho menos la expresidente Cristina Fernández de Kirchner se vio en jaque”, definió la presidente de la Coalición Cívica de Bragado.

Comunicado completo:

CARNE, SOJA Y ALBERTO.

El pez por la boca muere, dice el refrán. Alberto Fernández, el asado y la heladera llena.

La carne:

El gobierno decidió el pasado lunes 17 cerrar las exportaciones de carne vacuna por un lapso de 30 días, según le informó a los frigoríficos exportadores. La medida había sido tomada para parar el precio de la carne.

Por supuesto, dicha medida corresponde a un error de diagnóstico, puesto que el problema del precio de la carne no es la exportación, sino que por el contrario es la inflación.

El productor recibe 190 pesos pesos por kilo, aproximadamente. Eso representa un 23% del valor por kilo respecto del precio de la carecería o góndola. El resto está compuesto por impuesto y costos.

De toda la producción que se hace en la argentina, sólo se exporta el 20%. El resto se utiliza para el consumo interno. En cuanto a lo que se exporta es principalmente la carne termo procesada, que es la carne de baja calidad que se vende en su mayoría a Rusia y China. También se exporta la cuota Hilton que está compuesta por los cortes más caros (lomo, ojo de bife etc.); la carne llamada cuota 481, que es carne de animales con 100 días de engorde a corral y con menos de 29 meses de vida. Por último, la carne Kosher, en menor medida, se vende a Estados Unidos e Israel que es la consumida por la comunidad judía.

Según el gobierno, el precio de la carne ha aumentado debido a las exportaciones, y, como ya es costumbre, culpa y castiga al sector productivo.

En primer lugar, como referencia histórica, podemos afirmar que la argentina en el pasado exportaba mucho más y sin embargo localmente se consumía más, pues el secreto era tener más producción. Pero como sabemos, hemos llegado al récord histórico de menor consumo de carne vacuna de la historia.

Lo más importante a destacar y que el gobierno no quiere reconocer es que el precio de la carne no para de subir por el mal manejo de la economía Argentina, como el resto de los precio de los alimentos: la nafta en diciembre del 2020 costaba el litro 50 pesos, y ahora cuesta 100 pesos. Tanto las vacas que se trasladan a los mercados y frigoríficos, como las reses a las canecerías se transporta en camión, al que le aumento el combustible. De la misma forma ha aumentado la electricidad de la carnicería y todos los insumos e impuestos que son parte de la cadena y que se trasladan a los precios de góndola. Aquí está el aumento.

La soja:

En cuanto a la soja estos últimos días ha sido noticia en todos los medios, pues no ha parado de subir su precio, al punto tal de alcanzar los niveles históricos por encima de 600 dólares por tonelada, que solo ocurrió durante la presidencia de Cristina Fernández.

En el 2004 la oleaginosa comenzó con el alza de precios hasta el 2012 que llegó a su pico máximo de 650 dólares por tonelada. Por otra parte, el alza fue acompañada de la devaluación. Ello, en su momento, representó una gran fuente de ingresos tanto para el estado como para los productores, lo que se veía reflejando no solo en la macroeconomía nacional, sino que también en la economía de las ciudades del interior.

Ahora bien, si se compara el valor de la soja, en igual cotización respecto del gobierno actual y el gobierno de CFK vamos observar que sobre igual valor el gobierno de Alberto recauda el doble de lo que recaudaba el de Cristina, y los productores reciben menos de la mitad de lo que recibían por entonces, debido a una “nueva retención” que es el desdoblamiento cambiario.

Para ponerlo en números aproximados e ilustrativos: de los 600 dólares que paga el mercado por cada tonelada de soja el gobierno nacional recibe esos billetes en dólares y le paga a los productores en pesos, cosa que también ocurría en el gobierno de CFK. La gran diferencia que existe ahora es que debido al desdoblamiento cambiario el gobierno actual retiene de dos maneras: antes con la soja a 600 dólares, el gobierno retenía el 33% y le daba al productor el 67% equivalente al dólar, o sea: 420 dólares. Hoy respecto del mismo valor por tonelada (600 dólares) el gobierno primero la pecifica a 90 pesos, convirtiéndolo a 54.000 pesos por tonelada y también le quita el 33% de retención. Ello da la suma de 36.000 pesos por tonelada, que es equivalente a 250 dólares (aproximadamente).

En resumen, de los 600 dólares que entran al país, el gobierno de Alberto se queda con 350 dólares netos por tonelada, cuando en el gobierno de Cristina se quedaba con 180 dólares netos, este desfasaje ha permitido al Banco Central de la República Argentina volver a recuperar nivel de reservas por encima de los 40.000 millones de dólares, luego de alcanzar sus niveles más bajos en diciembre del 2020.

El gobierno vs. los productores:

Resulta en una paradoja, o quizás una licencia de tiempo limitado que el campo de le está dando a Alberto, pues por mucho menos la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner se vio en jaque.

Hoy día el campo argentino es lo único que sostiene la débil economía del país en esta y en todas las crisis, pero no solo en lo económico sino que en lo institucional, ya que “el petróleo argentino” -el agro- está repartido en miles y miles de productores que conforman una gran clase media, y no está en las manos de unos pocos, como sucede en otros países.

Esos miles de productores están agotando su paciencia por los abusos y mal trato por parte del gobierno por lo que es deber del Presidente de la Nación corregir a tiempo la situación del desdoblamiento cambiario, la exportación de productos argentinos y la economía en general, para así no volver a un conflicto como el del año 2008 por la 125.

CARLA BRUNO

PDTE CCARI BRAGADO

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