LA JUVENTUD DEL FRENTE DE TODOS BREGA POR UNA “REFORMA JUDICIAL FEMINISTA”

En sintonía con un comunicado difundido a nivel nacional por el Frente de Todos, la juventud local del espacio político decidió sumarse al pedido de una “reforma judicial feminista. Citó el caso de Úrsula Bahillo como un femicidio que deja en evidencia “la incompetencia y la falta de un abordaje de género del Poder Judicial y las fuerzas de seguridad ante la violencia machista”.

Para el Frente de Todos, la “inacción” de la Justicia ante las denuncias de Úrsula contribuyó a ser funcional a su asesino, “perpetuando los privilegios patriarcales de los que gozan los varones en este sistema y dejar sin ningún respaldo, protección ni herramienta estatal a una joven que se acercó reiteradas veces buscando escucha, acompañamiento e intervención”.

Sostienen que “se hace imperiosa una reforma judicial feminista que revierta las lógicas de un poder que perpetúa la violencia en lugar de combatirla y –también- una transformación estructural de las fuerzas de seguridad”.

EL COMUNICADO COMPLETO

POR UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIAS PARA TODES, NECESITAMOS UNA REFORMA JUDICIAL FEMINISTA JUSTICIA POR ÚRSULA

El femicidio de Úrsula Bahillo dejó a la vista una vez más la incompetencia y la falta de un abordaje de género del Poder Judicial y las fuerzas de seguridad ante la violencia machista. Es evidente su déficit absoluto a la hora de accionar en pos de la protección de nuestras vidas.

Matías Ezequiel Martínez – oficial de la policía bonaerense y ex pareja – había sido denunciado múltiples veces por violencia de género. Úrsula había ido una y otra vez a denunciarlo. A pesar de ello, las respuestas del sistema judicial no fueron más que la inacción, perpetuando los privilegios patriarcales de los que gozan los varones en este sistema y dejar sin ningún respaldo, protección ni herramienta estatal a una joven que se acercó reiteradas veces buscando escucha, acompañamiento e intervención. Así, en un mismo hecho se suceden una serie de injusticias y problemas que ponen de manifiesto las dificultades fundantes que existen para abordar la violencia machista y prevenir los femicidios. Además, ante el reclamo y la bronca de sus familiares y amigues, la respuesta de las fuerzas de seguridad fue represión y violencia; balas de goma y gases lacrimógenos.

Erradicar de manera estructural la violencia por motivos de género implica un largo camino de transformación social que debemos profundizar desde el Estado. Requiere no sólo fortalecer y respaldar a los Ministerios nacional y provincial de Mujeres, géneros y diversidad y sus políticas, sino también avanzar en profundos cambios en las instituciones; fundamentalmente en aquellas que tienen como tarea hacerse presentes y garantizar los derechos de las mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries. Por esto se hace imperiosa una reforma judicial feminista que revierta las lógicas de un poder que perpetúa la violencia en lugar de combatirla y una transformación estructural de las fuerzas de seguridad.

– Necesitamos un sistema judicial que ponga foco en la escucha y los abordajes situados: en la prevención, reparación y acompañamiento; no en meros mecanismos punitivistas cuando los daños ya están hechos y nuestras vidas y las de nuestres compañeres ya fueron vulneradas.

– Que se centralicen las denuncias y que la coordinación efectiva entre organismos públicos y las instituciones judiciales sea en pos de accionar ante la urgencia, pensando nuevas formas de intervención no revictimizantes.

– Que la protección estatal y la justicia lleguen a tiempo: que la urgencia que tenemos por defender nuestras vidas sea la que marque el ritmo del accionar judicial que debe brindar las medidas de protección adecuadas.

– Necesitamos que la creación de políticas públicas en contra de la violencia machista tengan prioridad en la definición de las partidas presupuestarias

– Se hace imprescindible la profunda reforma de las fuerzas de seguridad que sostienen y apañan de manera corporativa a los violentos y responden sólo con más violencia ante los reclamos de verdad y justicia.

– Es fundamental la efectiva implementación de la Ley Micaela para la incorporación de la perspectiva de género en los tres poderes del Estado y las fuerzas de seguridad; no como un hecho aislado, sino como una formación actualizada y continua que proponga modificar el accionar cotidiano de todas las personas que trabajan en cualquier dependencia estatal en pos de con la finalidad de garantizar el libre y pleno ejercicio de nuestros derechos.

La omisión, inacción y lentitud no pueden ser nunca más las respuestas ante ninguna situación de violencia para que no sigamos lamentando todos los días femicidios, travesticidios y transfemicidios. Pagamos la desidia y la inoperancia con nuestras vidas. Por ello necesitamos la profunda reforma estructural del Poder Judicial, con perspectiva de género y feminista, que aborde seriamente la formación obligatoria a todes les funcionaries judiciales – incluida la Corte- y contemple la paridad de género en la Justicia. Desde nuestro feminismo popular vamos a seguir luchando por una vida libre de violencias para todxs. Hoy, una vez más, hacemos de nuestro dolor y bronca, organización.

#JusticiaPorUrsula #ReformaJudicialFeminista #ParidadenlaJusticia

JUVENTUD DEL FRENTE DE TODOS BRAGADO

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