Largo debate en el Concejo por las guardias veterinarias, pero sin ninguna decisión

Luego de mucha espera, finalmente el Concejo Deliberante abordó ayer el proyecto sobre las guardias veterinarias municipales. Hubo un extenso debate que se prolongó durante casi una hora y media, pero no fue suficiente para que se llegara a una decisión definitiva ya que 8 concejales apoyaron la aprobación, otros 8 votaron negativo y 2 se abstuvieron. Se intentó generar un ámbito para el desempate, el cual derivó en el retorno del proyecto a Comisión para que Mónica Pussó conteste pregustas de Guillermina Lhospice (Frente de Todos) y también para que otros concejales realicen más aportes a la iniciativa.

La Presidenta del Bloque de Concejales del Frente de Todos recordó que la propuesta surgió de la propia sociedad ya que meses atrás se acercó una mujer proteccionista, quien aportó un petitorio con el respaldo de 2 mil firmas. Recordó que la propuesta original de guardias veterinarias no se pudo concretar frente a la negativa del Colegio de Veterinarios, pero enfatizó que es posible hacerlo por la vía municipal debido a que el 8 de noviembre de 2017 había sido anunciado por Mónica Pussó. “El gobierno local debe dar respuesta porque es algo que prometió”, dijo.

Según Lhospice, “las guardias veterinarias vienen a cumplir con la asistencia primaria en casos de urgencia y de emergencia”. Consideró que “es muy necesario no dejar sufrir al animal” y que “es muy importante poder dar respuesta a esta necesidad”. Enfatizó que se tratarían de guardias municipales durante los fines de semana (sábados desde las 19hs y los domingos completos) y también los días feriados, ya que es cuando no suelen atender los privados.

Sostuvo que el gobierno municipal ya lo tiene presupuestado y que incluso se incorporó a un veterinario para tal fin, motivo por el que quiere escuchar las explicaciones de Mónica Pussó acerca de los motivos por los que finalmente no se está implementando.

Varios concejales se mostraron en desacuerdo. En algunos casos la consideraron como una iniciativa interesante para abrir el debate, pero opinaron que resulta inviable. El primero en mostrar su oposición fue el edil Nicolás Araujo (Juntos), quien remarcó que el Cuerpo Legislativo intentó dar respuesta al pedido de los proteccionistas, pero enfatizó que no se pudo llegar a lo que esperaban; “hemos dado la respuesta que está al alcance del Concejo Deliberante a las personas que hicieron esa petición”, indicó. Opinó que “no se puede utilizar a los vecinos y a sus necesidades políticamente o electoralmente” y que “como representantes del pueblo que somos, tenemos que ser responsables con lo que decimos y proponemos”.

Según Araujo, son varias las cuestiones que se deben analizar al momento de determinar la creación de las guardias municipales, como por ejemplo el lugar físico donde se harían, adquirir el equipamiento, tener los insumos, contratar a varios profesionales y ofrecerles un honorario fijo. Manifestó que el proyecto “tiene solamente nueve artículos que no alcanzan a abordar la complejidad del tema” y en los que “no se resuelve nada”, por lo que interpreta que es “completamente voluntarista y, en ese sentido, irresponsable”. “Hoy nos toca la tarea más difícil, que es la de ponerle seriedad a un problema que fue tratado irresponsablemente”, agregó.

Por su parte, Viviana Morossini (Reivindicación Radical) adhirió a la idea de que la cuestión presupuestaria no es menor al momento de aprobar un proyecto de esa magnitud. “Necesitamos sincerarnos, decir y debatir de a dónde van a salir esos recursos”, dijo. Además, remarcó que “tenemos que apelar a la responsabilidad de la ciudadanía y bregar por una tenencia responsable de mascotas”. En cuanto a Fernando Sierra (Coalición Cívica), opinó que “el Estado no está en condiciones por sí solo de prestar ese servicio”.

Durante el debate, Guillermina Lhospice estuvo prácticamente sola en la defensa del proyecto, ya que la mayoría de los 7 ediles que la acompañaron con su voto se mantuvieron en silencio. Una excepción fue German Marini (Frente de Todos), quien tomó la palabra con la intención de profundizar sobre el asunto mediante un tratamiento en comisión y además indicó que “tiene que haber una visión más clara, más empática a esta problemática”. Sostuvo que las guardias municipales tienen que suceder, no podemos no seguir haciéndonos cargo”. Otro que habló es Fernando Maidana (Bloque Justicialista – Movimiento Evita), quien remarcó que “es necesario poder contar con una asistencia”, por lo que solicitó el compromiso de los ediles para “buscar la alterativa” en el hipotético caso que se desaprobara el proyecto.

Fernando Neri (Acción para el Desarrollo) fue otro de los que se mostró en desacuerdo. Dijo que lo apoyaría como un proyecto de Resolución para que sea evaluado por el gobierno, pero no como una Ordenanza de aplicación obligatoria debido a que aún no está clara la cuestión presupuestaria. Se trata de una postura a la que adhirió el presidente del Bloque de Concejales de Juntos, Fernando Franzoni, y además aclaró que “nunca se prometió un sistema de guardias los fines de semana y los feriados”.

Vale destacar que hubo un intento de los concejales por llegar a una conclusión mediante una votación. No obstante, no lo lograron debido al empate entre la posición a favor y quienes lo rechazaban, por lo que finalmente volvió a Comisión debido a una sugerencia que aceptó Lhospice. Pidió que Mónica Pussó se comprometa a dar explicaciones y que “todos los concejales hagan aportes para que este proyecto salga adelante ya que “no es de Guillermina Lhospice, sino de los vecinos y vecinas de Bragado”.

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