Para Mónica Pussó los contagios se dan fuera de las aulas

Esta mañana, la secretaria de Políticas Públicas de Salud, Mónica Pussó, se refirió al aumento de casos en la ciudad de Bragado y a la famosa “segunda ola”. Entre otras cosas, habló sobre la diferencia entre los números que publican desde el reporte local y el que figura en el portal del Ministerio de Salud.

Pussó aclaró que los números que ellos manejan son los del SISA (Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino) y que incluso ahí, se han presentado errores. “Desde Región (Sanitaria) nos enviaron el listado, en el listado hay el mismo fallecido 3 y 4 veces, teníamos un número superior a ese que ustedes vieron, entonces estamos tratando como fue al principio de limpiar el listado”.

En otro orden de cosas, habló sobre los testeos rápidos y la peligrosidad que representa realizarse un testeo en cualquier momento. “Los test son efectivos en el momento que corresponde y eso está predeterminado, está estudiado. El test lo debe indicar un médico que es el que sabe en qué momento se debe hacer, en general la población se va al privado porque si tiene un test negativo se queda tranquilo y puede salir a la calle o seguir trabajando”, explicó. Sin embargo, advirtió que esa ansiedad puede resultar peligrosa, ya que si la carga viral del Covid no es la suficiente como para que se detecte en un hisopado, el vecino infectado podría salir a la calle con un resultado negativo debido a que se lo hizo de forma prematura.

Al ser consultada por la presencialidad en las escuelas, Pussó contó que el mayor problema de los contagios se da fuera del aula ya que tanto los alumnos como los profesores cumplen con los protocolos de cuidados.

Los contagios se dan en general por la falta de cuidados que hay fuera de la escuela; en las reuniones familiares, en las fiestas clandestinas, en las peñas, en los asados, en los cumpleaños dentro del ámbito familiar, ahí está dado el mayor contagio. Esto está comprobado con las entrevistas que se hacen a los infectados”, detalló.

Por último, relató una situación por la que tuvo que atravesar una profesional de la salud tras ser increpada telefónicamente por un paciente con aislamiento domiciliario. “Hay una médica que ha sido insultada en una forma vergonzosa por un señor, que o debería decirle señor porque es incalificable las cosas que le ha dicho, porque este señor consideraban que no lo llamaban”, contó.

Pussó admitió que es posible que se comentan errores a la hora de cargar la información de contacto de los pacientes, pero que se debe a la gran cantidad de personas que se encuentran aisladas. “Si uno mira los números de los pacientes que se siguen son muchos, y a veces ocurre que el número, como en este caso, del teléfono, estaba o mal dado o mal anotado”, comentó.

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