Vacunación contra el Covid-19 en menores: la opinión del médico neumonólogo Pablo Alfonso

Esta semana comenzó la vacunación contra el Covid-19 en niños de 3 a 11 años, lo que para algunos padres ha significado un gran alivio, pero para otros, sembró una duda con respecto a la eficacia de la misma en los menores. En ese sentido, el doctor Pablo Alfonso, pediatra neumonólogo de Chivilcoy, compartió su opinión en EL MEGÁFONO.

El problema ha sido la forma en la cuál se ha comunicado a la población general el inicio del plan de vacunación, y si uno tiene en cuenta que se han salteado en lo formal algunos pasos como por ejemplo la comunicación previa con sociedades científicas como la Sociedad Argentina de Pediatría que nos nuclea, representa y en quienes confiamos respecta a la representación que nos implica, y a la Comisión Nacional de Inmunizaciones tampoco se los había convocado y algunos paneles de expertos también, fue una comunicación que nos sorprendió y eso fue de la mano de la sorpresa de la población general”, explicó.

Alfonso contó que una vez anunciada la vacunación en menores de edad, varios padres empezaron a consultarle respecto a la seguridad de la aplicación de la vacuna en menores y durante los primeros días tuvieron que ser muy cautos ya que no contaban con una pronunciación oficial de la Sociedad Argentina de Pediatría. Luego, “se emitió un comunicado que respaldaba la vacunación en la población pediátrica y que se esperaba de algún modo algún dato científico que desde autoridades del Ministerio se le pueda prever a la Sociedad Científica para recomendar efectivamente a todos los pediatras del país el consejo sobre la vacunación”, agregó.

El médico pediatra especializado en neomonología finalmente respaldó la vacunación en los menores con la vacuna del laboratorio Sinopharm, ya que según detalló, se trataría de una vacuna con un diseño muy conocido de “virus inactivo” como lo son la vacuna antigripal o la vacuna contra la polio. “Es una vacuna que no tiene casi efectos adversos de importancia, lo que todos conocemos de una vacuna: algo de molestia o dolor en el sitio de inyección, algunas 48 horas probables de alguna fiebre de bajo grado y algún malestar general que la mayoría de los chicos seguramente lo vayan a transitar como cuando se inmunizan con alguna otra vacuna”, concluyó.

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